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Mi embarazo: 2º trimestre

Mi embarazo: 2º trimestre

Si tuviera que escoger y quedarme con un período del embarazo, ese sin duda sería el segundo trimestre (meses 4, 5 y 6), ya que ha sido como mejor me he sentido anímicamente y en el que apenas he tenido molestias de nada.

Como bien os comenté en el primer trimestre de mi embarazo, no empecé a tener síntomas hasta la semana 12 y a partir de ahí fui tocando todos los barcos de forma paulatina. Estuve vomitando varias semanas, pero a partir de la semana 18 noté una mejora bastante notable.

Nuestro viaje a Austria lo hicimos estando embarazada de tres meses y el viaje a Nueva York estando de cinco meses. En los dos tuve una experiencia muy buena tanto en los aeropuertos, vuelos, trayectos y estancia. Me sentía perfecta y llena de energía. #Loretito se portó fenomenal, ¿le estará cogiendo gustillo a esto de viajar? 

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Anyway, los síntomas que experimenté a lo largo del segundo trimestre (sobre todo al final de éste) también los ‘sufrí’ de forma gradual y fueron los que os cuento a continuación.

SÍNTOMAS DE EMBARAZO EN EL SEGUNDO TRIMESTRE

  • Había días en los que estaba más sensible y todo me afectaba más. Siempre he sido de lágrima fácil pero cuando la ocasión lo requiere y había días que lloraba por cualquier tontería (¡hormonada perdida!) Aunque para seros franca, días “ñoños” he tenido tres o cuatro contados.

  • Indigestión y acidez de estómago. Si hay algo que he aprendido del embarazo es que para evitar la acidez, es muy importante realizar varias comidas al día en pequeñas cantidades y comer sano, evitando alimentos que nos sienten mal.
  • Alteraciones en el tránsito intestinal.
  • Pesadillas. Estuve como una semana soñando cosas horribles, como por ejemplo: que perdía al bebé, que fallecía mi padre, luego mi madre… ¡Me despertaba llorando!

  • Congestión nasal también llamado rinitis del embarazo. Es curioso pero es algo muy común durante el embarazo. Nunca antes había tenido tanta dificultad para respirar por la noche y nunca antes había estornudado tanto y tantas veces seguidas…

  • Se me dormían las articulaciones, especialmente a la hora de irme a dormir y permanecer varios segundos en una misma postura. Me pasaba en concreto con los brazos y las manos.
  • Cerebro de embarazada o como dice nuestra amiga Dory, con “pérdidas de memoria a corto plazo”, especialmente al final del trimestre, ya en el sexto mes. Actualmente sigo en ella y me tienen que repetir las cosas como quinientas veces. Es horrible a la vez que divertido, porque siempre nos echamos unas risas cuando Fer me cuenta una cosa un día y al cabo de dos días le vuelvo a preguntar por ese mismo tema. Vamos, ¡lo que viene siendo una amnésica perdida!

  • En el sexto mes de embarazo empecé a experimentar el hinchazón de tobillos, pies, manos y venas. Algo muy común debido a la circulación y aún más si te pilla el verano de por medio debido al calor y a las altas temperaturas. Por eso, hay que hidratarse mucho, moverse y beber agua frecuentemente.

  • Fue también en este mes cuando empecé a notar las primeras contracciones de Braxton Hicks, las llamadas “contracciones de práctica” antes de que llegue la hora de la verdad… Son leves y bastante soportables, ¡ni te enteras! Aparecen de forma repentina y van y vienen de forma casual.
  • Y ya a las puertas de cerrar el segundo trimestre, fue cuando empecé a notar una sensación de quemadura y ardor en la zona del abdomen debido al estiramiento de la piel, en concreto, en la parte de la derecha. Una sensación un poco incómoda la verdad, ya que el mínimo roce (ya fuera con el dedo o con la camiseta o vestido) me molestaba y me quemaba. A día de hoy sigo con esta sensación y creo que estaré con ella ya hasta el final del embarazo, ya que el útero cada vez se encuentra más arriba. ¿Lo bueno? Que no te da todo el día, son momentos puntuales. ¿Y un remedio? Yo al principio no me ponía nada, pero este mes me he dado alguna crema hidratante con efecto frío y siento alivio en el momento, pero luego vuelve a parecer. ¡Es inevitable por lo que os he dicho del útero y del estiramiento de la piel!

Sin embargo no he tenido ningún tipo de alteración en la piel, mareos, sangrado nasal ni encías sensibles.

Como veis son cosas absolutamente normales que no impiden llevar una vida normal. Y ahora a por la recta final, ¡que ya estamos de #33semanas! ¡Qué ganas tengo de conocer a mi niña y de tenerla en brazos!

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